Gran Bretaña no ha sido nunca una potencia en la natación artística, sino más bien todo lo contrario. En los Juegos de Río'16 no presentó equipo y el dúo formado por Katie Clark y Olivia Federici acabó 17ª con 160,7317, a años luz de las campeonas rusas Natalia Ishchenko y Svetlana Romashina (194,5244).
Ahí empezó una decidida apuesta por esta especialidad en un país que lleva décadas siendo una potencia en la natación y en los saltos, con figuras como el mejor bracista de la historia (Adam Peaty), el librista Ben Proud, el polivalente Duncan Scott o la fondista Rebecca Adlington.
La Federación Británica incorporó para el siguiente ciclo olímpico a la italiana Paula Basso, aunque los resultados no fueron mucho mejores en Tokio'20 con una decimocuarta posición en dúo y sin presencia en la competición por equipos. No obstante, se estaba realizando un gran trabajo en categorías inferiores.
En mayo de 2022 llegó el movimiento definitivo, con la incorporación a tiempo parcial de la laureada entrenadora japonesa Yumiko Tomomatsu. Sin exclusividad, viajaba a tierras británicas para dirigir los entrenamientos en Bristol en intensas sesiones durante una o dos semanas. De hecho, es un icono de este deporte y entre el 15 y el 21 regresará a Barcelona para participar por cuarto año en el Campus Internacional.
Los entrenadores son clave en la 'sincro', como se demostró con la catalana Anna Tarrés en la época más laureada de la selección española o ahora con la presencia de la exnadadora Andrea Fuentes. La llegada de Tomomatsu fue un acierto total y los resultados no tardaron en llegar.
Kate Shortman e Isabelle Thorpe pasaron de ser decimocuartas en Tokio a colgarse la plata olímpica en París'24 menos de tres años después con 191,7832 puntos, muy cerca de las rusas Svetlana Kolesnichenko y Svetlana Romashina como neutrales (195,0079). Antes, en los Mundiales de Doha'24 las británicas fueron plata en dúo técnico y bronce en dúo libre. El año anterior, Kate Shortman logró la primera medalla británica, un bronce en solo libre.
Meses después, Gran Bretaña se colgó en los Europeos de Belgrado sus primeras siete medallas: oro de Ranjuo Tomblin en solo libre y plata en solo técnico, oro de Kate Shortman e Isabelle Thorpe en dúo libre y en dúo técnicoplata, bronces de Beatrice Crass y Ranjuo Tomblin en dúo técnico y en dúo libre mixtos, además de su primer podio colectivo (bronce en la rutina libre).
Los Europeos de París han confirmado que los resultados suelen llegar con dinero, con paciencia y con mucho trabajo. Gran Bretaña ha ganado el medallero de la natación artística con cuatro oros (Ranjuo Tomblin en solo libre y en solo técnico, e Isabelle Thorpe y Ranjuo Tomblin en dúo libre y en dúo técnico mixto), más un bronce de Kate Shortman e Isabelle Thorpe en la rutina técnica en dúo femenino.